Nuevas marcas de salida en Gorráiz: artesanía, tecnología y formación de la mano de los alumnos de Salesianos
Si has salido recientemente al campo, es probable que hayas reparado en estas marcas de salida: circulares, en aluminio, con el número de hoyo, el par, el hándicap y la distancia grabados en relieve, y el escudo del club. Lo que quizás no sabías es que detrás de cada una de ellas hay un estudiante de FP, una máquina CNC y un proyecto educativo de verdad.

Un encargo que nació en el Consejo de Administración
La iniciativa partió de Óscar Aznar, responsable del diseño de las piezas, y del profesor Alfonso Gordillo, quien coordina el taller de mecanizado en el Colegio Salesianos. Ambos forman parte del Consejo de Administración de Gorráiz, y vieron en esta necesidad del club una oportunidad perfecta para un proyecto real dentro del aula.
Cuatro marcas por hoyo, 72 piezas en total
Cada hoyo cuenta con cuatro marcas de salida diferenciadas por color según la categoría de juego: blancas, amarillas, rojas y azules. En total, 72 piezas fabricadas a partir de cilindros de aluminio de 25 cm de diámetro y 4 metros de longitud, cortados en discos mediante proceso CNC. Cada pieza fue posteriormente pulida, lacada, pintada a color y preparada con anclajes para su fijación al suelo.
Del diseño 3D al fairway: cómo se hicieron
El proceso de fabricación pasó por las siguientes fases:
- Diseño en 3D y programación del mecanizado CNC en el aula
- Corte de discos a partir de cilindros de aluminio de 4 m
- Grabado en relieve del hoyo, par, hándicap, distancia y logo del club
- Lijado, aplicación de laca base y pintado en color
- Pulido final para rescatar el relieve y el logo
- Instalación de anclajes e implantación en el campo


La preocupación inicial por la durabilidad del relieve se disipó con el resultado: las piezas aguantaron perfectamente el proceso de pintura y pulido, mostrando una calidad muy por encima de las expectativas.

Más allá del taller: una visita al campo
Como cierre del proyecto, el club invitó a los estudiantes a una jornada en el campo. Una forma de cerrar el círculo: que quienes fabricaron las marcas pudieran ver con sus propios ojos el resultado instalado en los tees, y entender en primera persona el contexto deportivo para el que habían trabajado.
Las nuevas marcas de salida son ya parte del paisaje habitual de Gorráiz. La próxima vez que te coloques en el tee, ¡ya sabes quién las hizo!
